En los últimos 10 años (2010 – 2019), la economía peruana registró una de las tasas de crecimiento más altas de América Latina, 4.5% en promedio (según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística e Informática del Perú), impulsada por la inversión, consumo y demanda externa.
Este importante avance de la economía nacional generó, a su vez, un fuerte incremento de la demanda de energía eléctrica en todo el país. A medida que surgían nuevos proyectos (en todos los sectores productivos), por un lado, y una mayor demanda de los hogares, por otro, las inversiones en este sector se intensificaron. La demanda de energía eléctrica creció a una tasa de 6% anual promedio a partir del 2010 hasta el 2019.